*kyara

Si tu ya no quiseras volver, se acabaria el amor por siempre.**.

domingo, septiembre 07, 2003

EL TIEMPO
Un día un experto en la materia de cómo usar el tiempo a lo
máximo estaba dando una charla a un grupo de estudiantes
de administración empresarial, y para hacer énfasis sobre su tema,
usó una ilustración que los estudiantes nunca olvidarían.
Parado enfrente de este grupo selecto de jóvenes energéticos y con
mucho éxito, les dijo, "Bueno, es hora de poner a prueba lo que
han aprendido." Luego sacó un recipiente de vidrio de boca ancha
del tamaño de un galón, y lo puso en la mesa frente a él. Luego
sacó una docena de rocas como del tamaño de un puño, y con
mucho cuidado las colocó una por una dentro del recipiente.
Una vez lleno el recipiente hasta su tope y no podía caber más
rocas adentro, él les preguntó, "¿Está lleno este recipiente?" Todos
en la clase respondieron, "Sí." Luego él les dijo, "¿Están seguros?"
Metió la mano bajo la mesa y sacó un balde con piedritas. Luego
vació un poco de las piedritas y sacudió el recipiente, haciendo que
las piedritas bajaran por si solas y ocuparan los espacios entre
las rocas grandes. Luego volvió a preguntar una vez más, "¿Está
lleno este recipiente?" Esta vez la clase ya estaba más avivada.
"Probablemente no," respondió uno de ellos. "Bien dicho!"
respondió él. Metió la mano bajo la mesa y sacó otro balde con
arena fina. Empezó a vaciar la arena hasta que copó todos los
espacios que quedaban entre las rocas grandes y las piedritas.
Una vez más volvió a preguntar, "¿Está lleno este recipiente?"
"No, exclamó la clase" Una vez más él les dijo, "Bien dicho!"
agarró otro balde con agua y empezó a vertir el agua hasta
que el recipiente estuvo lleno hasta el borde.
Luego miró a la clase y les preguntó, "¿Cuál es la lección de esta
ilustración?" Un joven muy ansioso levantó su mano y dijo, "La
lección es, que no importa cuan ocupado tu horario sea, si tratas
verdaderamente duro, siempre podrás agregar algunos otros
compromisos más a tu horario!" "No," contestó el conferencista,
"Esa no es la lección. La verdad que esta ilustración nos enseña
es establecer prioridades: Si no colocas primero las rocas grandes,
nunca podrás colocarlas después."
¿Cuales son las "rocas grandes" en tu vida? ¿El tiempo con tus
seres queridos? ¿Tu fe, tu educación, tus sueños? ¿Quizá sea
alguna causa digna de enseñar o ayudar a otros a realizarse?
Recuerda de colocar primero esas rocas grandes o sino nunca las
podrás colocar después. Por eso, esta noche o en la mañana cuando
empieces a reflexionar sobre esta corta historia, pregúntate esta
pregunta: ¿Cuáles son las "rocas grandes" en mi vida, mi negocio
o mis quehaceres? Luego, empieza a colocarlas de primero en el
recipiente de tu vida.